¿Cómo fortalecer la lucha antirracista?

El sábado 29 de febrero nuestras compañeras de Mizangas Mujeres Afrodescendientes nos convocaron a pensar en conjunto cómo fortalecer la lucha contra la discriminación y nos propusieron formar un Frente Antirracista de articulación con el movimiento social.
Más de 30 mujeres afrodescendientes de distintas organizaciones y de diferentes partes del país nos encontramos en la Institución Nacional de Derechos Humanos. ¿Cómo posicionarnos en el actual contexto político nacional, regional e internacional? ¿Cómo hacer frente a los crecientes discursos de odio? ¿Cómo aumentar nuestra capacidad de incidencia política? Estas fueron algunas de las preguntas que dieron puntapié a un fructífero intercambio del que surgieron múltiples ideas:

Conformar un Frente Antirracista que nos permita unirnos en la lucha contra la discriminación de la que somos víctimas como personas afrodescendientes y en especial como mujeres afrodescendientes. Esto no implica entendernos iguales. Somos mujeres diversas y queremos unirnos desde nuestra diversidad. Sabemos que pese a los avances de los últimos años, la desigualdad estructural creció y por eso debemos fortalecernos como movimiento.

Fortalecer y difundir el trabajo que ya hacemos. Desde hace décadas las mujeres afrodescendientes trabajamos para lograr más oportunidades y mejores condiciones de vida en áreas como la vivienda, el empleo, la educación y la cultura. Creemos que es necesario fortalecer estas líneas de trabajo ya existentes y darle mayor difusión, para que las conozcan también quienes no forman parte de nuestros colectivos.

Estar más presentes fuera de Montevideo. Tenemos el desafío de articular más y mejor con las compañeras que viven fuera de la capital. El Frente Antirracista no puede ser una construcción de Montevideo. Debe convocar e involucrar a las mujeres afrodescendientes de todos los rincones. La territorialidad es un factor que atraviesa nuestras miradas y necesidades y debe estar integrado a nuestro trabajo. 

Mirar hacia la región. La lucha por nuestros derechos no es exclusiva de Uruguay. En toda la región hay colectivos de mujeres afrodescendientes que enfrentan nuestros mismos problemas. Debemos fortalecer la articulación con otras mujeres latinoamericanas para potenciar el alcance de nuestra militancia como hacemos desde hace años.

Controlar la legislación. Uruguay cuenta con una ley de acciones afirmativas para las personas afrodescendientes (Ley Nº 19.122). Como mujeres organizadas debemos fiscalizar su cumplimiento, así como las leyes en materia de derechos humanos que hemos conquistado como movimiento social.
También creemos que es importante conocer y monitorear las leyes que se discutan y aprueben en este nuevo período de gobierno.
En especial nos preocupa el proyecto de ley de urgente consideración que a nuestro entender amenaza los derechos conquistados y nos deja en una situación de extrema vulnerabilidad. Este proyecto introduce el concepto de «apariencia delictiva» en sus definiciones de políticas de seguridad y, como sabemos de sobra por nuestra propia experiencia de vida, la «apariencia delicitiva» siempre tiene cara negra.    

Instituciones aliadas
Del encuentro participaron, además de mujeres integrantes de colectivos afro, representantes de instituciones que son aliadas en la lucha contra el racismo.
Por parte de la Unión Europea estuvo Clelia De la Fuente, quien hizo énfasis en que la desigualdad de género hoy persiste en todo el mundo y afecta a mujeres en especial a las mujeres afrodescendientes.
De la Fuente explicó que el compromiso de la Unión Europea con la equidad de género apunta a la erradicación de la violencia, el empoderamiento económico de las mujeres y la participación política. En este marco destacó el papel de la sociedad civil y llamó a sumar esfuerzos entre los distintos actores de la sociedad para superar las barreras existentes.
También estuvo presente Irina Elizondo, embajadora de Costa Rica en Uruguay. Costa Rica es el primer país de Latinoamérica que eligió a una mujer afrodescendiente como vicepresidenta.
En principio estaba prevista la participación de Epsy Campbell en el encuentro, pero por razones de agenda política de su país no pudo estar.
Elizondo explicó cómo Costa Rica se comprometió con la equidad y hoy tiene un gobierno paritario que es excepcional en la región. 
Mariana Blengio, presidenta de la Institución Nacional de Derechos Humanos, enfatizó por su parte la importancia de esa institución para que los derechos humanos «resuenen» y nunca dejen de ser uno de los grandes pilares de la democracia y el Estado de derecho.

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